La introversión – extraversión
es una dimensión de la personalidad acuñada por
Eysenck y mantenida en la actualidad, que tiene sus bases en
un sustrato fisiológico.
Postula que las personas introvertidas
se caracterizan por tener mayor activación cortical
que los extravertidos debido a una mayor estimulación
del Sistema Reticular ascendente.
Este sustrato fisiológico tiene implicaciones conductuales.
El introvertido necesita regular su activación cortical
mediante un menor aporte de estimulación externa. De lo
contrario, podría producirse una sobreactivación
que repercutiría en el rendimiento óptimo de sus
funciones neurocognitivas.
De ahí que ante estímulos nuevos, el introvertido
reaccione con mayor inhibición conductual que el extravertido, éste último
más inclinado a exponerse a situaciones nuevas o desconocidas.
La introversión es un factor de vulnerabilidad para desarrollar
fobia social generalizada.